Me siento como cuando luego de una larga semana, llega un viernes...
¡Por fin es el final!, al fin nos hemos encontrado con el último de los capítulos de esta serie que nos ha divertido, entretenido muchísimo y sacado una que otra carcajada con su comedia de situación; la trama del último capítulo es genial:
Hartos de la forma como han venido viviendo, desesperados por la situación ya insostenible en que cohabitan esa casita, los miembros de la familia están en las últimas de su paciencia, así, sin saber cómo, se ven beneficiados con la oportunidad de ganarse una casa participando en un concurso televisivo, cuya complejidad consiste en contestar cinco preguntas "sencillísimas"; mientras Plácido, desencantado de la vida, harto de su situación y sobre todo acostumbrado a su siempre malísima suerte decide colgar la llamada y dejar de lado la esperanza asumiendo en automático que se trata de una mala broma o que las preguntas serán la cosa más complicada del siglo, la familia encabezada por Plutarco (sí, por primera vez éste muchacho va a hacer algo cuerdo), deciden seguir con el concurso y probar suerte.
Hartos de la forma como han venido viviendo, desesperados por la situación ya insostenible en que cohabitan esa casita, los miembros de la familia están en las últimas de su paciencia, así, sin saber cómo, se ven beneficiados con la oportunidad de ganarse una casa participando en un concurso televisivo, cuya complejidad consiste en contestar cinco preguntas "sencillísimas"; mientras Plácido, desencantado de la vida, harto de su situación y sobre todo acostumbrado a su siempre malísima suerte decide colgar la llamada y dejar de lado la esperanza asumiendo en automático que se trata de una mala broma o que las preguntas serán la cosa más complicada del siglo, la familia encabezada por Plutarco (sí, por primera vez éste muchacho va a hacer algo cuerdo), deciden seguir con el concurso y probar suerte.
