
Pues qué decir sobre esta entrada, más que luego de mucho tiempo al fin la hago, debo comentar, me siento obligada a hacerlo, que he querido hacerla desde hace mucho tiempo, casi podría decir años, pero algo me detenía; el tema de Tlatelolco 2 de Octubre y más específicamente, el tema del Movimiento Estudiantil de 1968, siempre ha causado en mí cierto... asombro, temor... enojo... tristeza, no sabría decir con exactitud qué, pero siempre ha sido un tema que me ha, ¿por qué no decirlo?, fascinado. Así que hablemos de LA película del suceso.
Rojo Amanecer es una película mexicana del Director Jorge Fons del año 1989, es decir, no salió hasta bastantes años después de los hechos que emula, aunque muchas personas juran y perjuran que fue grabada en el mismo año o que tiene escenas reales del día fatídico; producida por Héctor Bonilla (quien además actúa en ella) y por Valentín Trujillo, reconocido actor del cine de acción en México, la película fue desde el principio estigmatizada, señalada y censurada, tan es así que el propio Bonilla tuvo que enviar copias al extranjero (EU y Europa) para que, si se cumplían las amenazas que sufría sobre la publicación de la cinta, todavía fuera posible que se diera a conocer.
Hablaré más que nada del contenido de la película, quizá incluiré algún dato por ahí histórico o de cómo se filmó la cinta, pero iremos más que nada a lo más importante.
El elenco tiene entre sus nombres a reconocidos actores del cine de aquella época y del actual, por un lado está Héctor Bonilla como el padre de familia que además trabaja como burócrata, está María Rojo, como una madre tradicional que ve crecer a sus cuatro hijos, tres varones y una mujer, los dos mayores alumnos de la UNAM, la chica en secundaria y el más pequeño en la primaria; los dos jóvenes de la familia son interpretados por los hermanos Demian y Bruno Bichir, hay una aparición de Eduardo Palomo, Martha Aura, Leonor Bonilla, entre otros buenos actores. Aunque muy bien ambientada, casi toda la película fue rodada en un foro, aunque hay unas cuantas escenas que sí fueron filmadas en Tlatelolco, éstas, claro está, logradas sin consentimiento de las autoridades y bajo la mentirilla de que se estaba grabando un documental sobre el crecimiento urbano de la Ciudad de México; así que, las tomas del amanecer, por ejemplo, esas sí son reales y las de las escaleras, unas pocas de las plazas y unas cuantas más de las terrazas y por supuesto, la escena final.







