sábado, 22 de abril de 2017

Yo no sé de política...

No, yo no sé de política y no voy a levantarme el cuello y mentirles diciendo que sí... No sé tampoco de economía o de relaciones internacionales... Tampoco sé de Derecho internacional y quizá menos aún de Derechos humanos... Desconozco demasiado de historia, de socialismo, comunismo y de democracia.

Ignoro bastante de historia venezolana y casi tanto o más como ignoro de la de Siria, Israel, India, Irlanda, China, Americana y sí, ¿por qué no confesarlo claramente?, mexicana...

En el fondo, debo decir con vergüenza (sí, cuando uno habla de causas sociales debe tenerla aunque sea poquita) que ignoro también de hambre y de pobreza, Dios puso en mi camino muchas cosas, carezco de muy poco... he tenido una buena vida.

Pero sé de miedo.

martes, 18 de abril de 2017

Juguetes... ¿Pro-vida?

Mentiría si dijera que vengo plenamente consciente de lo que haré en este comentario, la verdad es que es más algo salido de mis entrañas que otra cosa, pero me enteré de ello y dije, ¿por qué no?; primero que nada, quiero poner fija mi postura con una cosa: la vida, es lo más preciado que tenemos y en el caso de las mujeres, lo más grandioso que podemos obsequiar, a nivel personal diré que es uno de mis grandes sueños el poder tener hijos, un hijo me significaría el logro más grande de mi vida, de buena gana y con todo el gusto del mundo, tendría un par. Así que sabiendo eso, creo que pueden ir dándose una idea de hacia donde iré, cuando les diga lo que vengo a comentar:

Me enteré de la existencia de los mentados Ksi-meritos, ¿qué es eso?, bueno, explicaré medianamente, pero creo que pueden ir a este artículo y enterarse un poquito mejor; platicaba con mis compañeras de trabajo sobre lo que el niño Dios traería de regalo a sus hijos en el caso de una y a sus sobrinas, en el caso de la otra para Navidad, por mi parte sólo participo activamente en el regalo navideño de mis sobrinos como yo elijo y dando lo que puedo, siendo generalmente una tía muy aburrida pues gozo de obsequiar libros. Son contados mis sobrinos que los gustan, pero igual yo los regalo, me gusta hacer a fuerza de saturarles que lean aunque sea un poquito; así que platicábamos sobre ello y estábamos en esas charlas que pasan un poquito de largo, hasta que una de ellas comentó algo que me llamó mucho la atención:

-La más chiquita me dijo que quería que le trajera un ksi-merito.

Y yo me quedé pasmada, porque nunca antes había escuchado ese término, menos viniendo de nombres de juguetes, claro, que luego me quedo pensando que realmente no sé mucho de eso, hace ya bastante que no tengo que ver con juguetes XD... pero aún así, me interesé y pregunté qué era eso, ya que mi otra compañera no sabía tampoco de ello, la otra se soltó y nos contó una historia tan bizarra de imaginación de niño pequeño, que francamente no le creímos y estuvimos toda la mañana esperando a que hubiera internet en la oficina, para poder googlearlo y quitarnos de la duda. Lo que vimos, lo que estuve leyendo, a decir verdad, no me dejó nada tranquila y creo que me tiene un tanto desencantada y en alerta.

viernes, 14 de abril de 2017

"No, cuelga tú, tú, tú..." (Familia de Diez S01E22 y S01E23)

Wow, ya vamos en el capítulo 22, al fin... ¡al fin!, no es por nada, pero ya estaba viendo esto eterno y creo que festejaré por todo lo alto que finalmente la terminemos, después de todo hay que reseñar otras muchas series; en fin, vamos acá, hablemos del capítulo que hoy nos atañe:

Imagínenlo, ahora la familia se dispone a hacer cuentas de lo que gasta y cómo lo gasta, el asunto es que cuando Plácido descubre todo lo que se gasta en la casa, pues ya sabrán... le da el patatus y eso es poco, ¡se pone histérico!; así que ya sabiendo lo que gasta, pues ahora hay que disponerse a limitar todo lo que no sea indispensable, ya saben, esas cosas que uno no necesita tanto, como la luz, el agua, el gas, la comida, etc.

-No puede ser, la cuenta del teléfono... ¡282 llamadas a celular!
-Yo no tengo la culpa de que el gobierno aprobara eso de "el que llama paga"

martes, 11 de abril de 2017

Desde JJ con amor 13°: Blanca como la nieve...

Pues que me recomiendan una novela para trabajar con mis alumnos de prepa, resulta que me la tuve que leer para poder ponerlos a leer, la leímos y nos gustó; en lo personal no me gustó tantísimo, pero sí fue una buena lectura, creo que deja mucho a quien lo lee, puede ser una gran experiencia y enseñanza si se le enfoca correctamente.

No sé si lo enfoqué bien con mis alumnos, espero haberlo logrado; por lo pronto, en Joven Juglar subí la reseña de esta novela, así que porqué no la leen un poco:



Título: Blanca como la nieve, roja como la sangre
Autor: Alessando D’Avenia
Editorial: Editorial Grijalbo
Fecha de Publicación: 2010
ISBN: 9788425344244
Número de Páginas: 256
Sinopsis:
La conmovedora historia de un adolescente de 16 años, enfrentado a una difícil experiencia que le lleva a redefinir sus sentimientos en cuanto a amistad y amor, vida y muerte, y a aprender la importancia de cumplir sus sueños. “Siempre me he preguntado porqué el amor y la sangre son del mismo color: ahora ya lo sé”
Reseña:
Son bastantes las novelas que en los últimos años se han enfocado en las temáticas trágicas de los enfermos terminales, tan de moda están en estos días que esperamos el estreno cinematográfico de una adaptación bastante famosa; hoy les traigo el comentario de otra novela que va por este mismo corte, Blanca como la nieve, roja como la sangre, es el relato en primera persona de un joven de 16 años, Leo, que tiene que enfrentar dos de las cosas más monstruosas de la existencia: una enfermedad terminal y el primer amor, y si consideramos que le tocan juntas… pues pobre.

jueves, 6 de abril de 2017

Música y Traslado XIV

"I... I wish you could swim
like the dolphins,

like dolphins can swim
though nothing,
nothing will keep us together"


A veces en la vida uno no tiene otra opción que sentirse invencible.


Se agarra a sí mismo, aferrándose a su propio cuerpo y camina por la vida sonriendo, mirando al sol y con el viento contra el rostro, consciente al 100% de que es invencible...
e infinito.

Radica todo ello en la tremenda seguridad que da el saberse herido...

el saberse agónico en una tierra que le escupe a uno a la superficie para recibir el impacto de la roca, del aire inclemente, del sol ardiente...

martes, 4 de abril de 2017

Citando: Coelho a propósito del acoso sexual

Cuando se trata de reconocer la belleza femenina, existen ciertos límites y también, ciertos requerimientos, la belleza de la mujer es quizá lo más alabado, pero también, lo más tratado con pinzas; hace algunos días veía el tremendo debate que se dio en Twitter sobre si los piropos son o no son una forma de ofensa a la femineidad o mejor dicho, al feminismo. Mientras hay mujeres que quieren un piropo respetuoso o travieso sin exceso de vez en cuando de algún educado mozalbete, también hay las que no toleran ni la mirada más curiosa, porque les saca ronchas desde el dedo gordo del pie hasta la punta orzuelada del cabello.

Así que cuando se trata de decirle a una mujer que es bella, verla con cierta intención o incluso lanzarle un piropo, se enfrenta el hombre a toda una serie de consecuencias político-sociales-morales-económico-religiosas... que ¡Dios mío!, si de por sí nos decían complicadas, ahora nos volvimos nivel experto...