jueves, 15 de marzo de 2012

¿Con el diablo adentro?

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Entre mis muchas pasiones he de confesar que soy una obsesiva del cine de horror, me encanta ver cualquier tipo de película que prometa ponerme los pelos de punta; no obstante, he de reconocer que soy bastante nerviosa, del tipo de persona que ve una película de terror mordiéndose las uñas hasta sangrar. Se me ha preguntado muchas veces porqué lo hago y francamente no tengo una respuesta, quizá es mi creciente masoquismo, no lo sé; no había pensado en reseñar este tipo de películas, hasta que vi esta en particular y recordé que la pobre Osezna tiene ya más tiempo en pausa que muchos de mis fics (miento, esos tienen más, pero vamos a dramatizar un poco).

                El día de ayer se me ocurrió poner a descargar esta cinta de terror concebida bajo la muy redituable y siempre atemorizante temática del exorcismo y esta mañana bajo el cobijo de mis sábanas y a sabiendas que mi cabecera está a resguardo de un crucifijo, me puse a verla; Con el diablo adentro es una película norteamericana dirigida por William Brent Bell que narra el viaje de una joven en busca de la verdad sobre la condición mental de su madre, en lo personal, el tráiler me fincó cierta curiosidad por verla; básicamente la historia es bastante común, María Rossi asesina a tres personas en las inmediaciones de su casa y es posteriormente internada para su cuidado en un sanatorio del Vaticano, si con eso no han deducido ya toda la trama, no sé qué más les haría falta.

                La hija de María, Isabella, Bella para los compas (vamos dando pautas para que algunas fanáticas de la novela fantástica tan de moda hoy día empaticen), está decidida a confirmar lo que su padre le confesara antes de morir: María asesinó a esas personas durante el censuradísimo ritual del exorcismo católico; así nos enfrascamos en un viaje a Roma con la intención inicial de infiltrarnos en la escuela de exorcistas y posteriormente, en la visión de algunos rituales reales, porque claro, para aprender bien las cosas qué mejor que la práctica. Cuando menos te das cuenta, Isabella ha hecho migas con dos miembros de dicha escuela que para colmo y por MERA CASUALIDAD o gracia divina, practican exorcismos sin autorización de la Santa Sede y así, sin más ni más y bajo la idea de “Quiero ayudar a mi mami”, estos dos curas, esta chica extraña y su camarógrafo se lanzan a practicarle el ritual a la formidable pintora María.

                No voy a echarles a perder la trama contándoles qué pasa aquí o qué pasa allá, me limitaré a rendir mis opiniones al respecto:

·       En los últimos años hemos visto una explosión avasalladora de un nuevo estilo de cine: El Falso Documental, en su momento tan afortunado como El Proyecto de la Bruja de Blair y tan desafortunado como… pues sí, como esta porquería de Con el diablo adentro; ¿por qué la tacho de porquería y de forma tan ruda?, bueno, si me venden que iré a una sala de cine a ver cosas espeluznantes, pagando la minifortuna que ya es ir a estos sitios y además esperando un horror en verdad intenso, me siento fatalmente defraudada (gracias al cielo que yo la descargué); la película no sólo está marcada de profundos clichés, sino que además tiene un final tan absurdo y vago, que uno siente como si le hubieran dado cinco minutos de película y no una hora con quince.

·     A diferencia de otros films de este tipo como Actividad Paranormal o El último exorcismo, Con el diablo adentro tiene la terrible desventaja de boicotearse a sí misma; generalmente en cintas de exorcismos, lo que tienes en la cabeza cuando empiezas a verlas es: cuerpos contorsionados a niveles sobrehumanos, pupilas absolutamente dilatadas, cambio de voces, cambio de luces, sacudidas, ataques, gritos y sobre todo, lenguaje obsceno de labios de los pobres posesos, cuando entras al cine a ver una película de exorcismos, eso ya lo sabes, verlo en la pantalla es sólo el plus y a veces no sorprende tanto, el arte está en sorprenderte con lo demás, la trama, los personajes, el final que viene como una vuelta de tuerca, y no, esta película no lo hace.


Para los fanáticos del cine de horror y sobretodo de este tipo de películas de posesiones, no será difícil seguir a lo que me refiero, me permitiré poner un par de ejemplos:


-El exorcismo de Emily Rose: Pese a que el corte no es de falso documental, esta película logró llegarles a los fanáticos del género gracias a sus efectos de buena calidad y a que lograba filtrar y entretejer dos tramas, por un lado la historia de Emily y por el otro el post-Emily; sin lugar a dudas una de las cosas más rescatables de esta cinta (aunque sólo lo sea para los creyentes marianos como yo), es el desenlace, que acaba por darle un giro muy sabroso a la trama y pinta de otro color la historia, sin quitarle ningún mérito a su calidad visual.

-El último exorcismo: No es la GRAN película de horror, pero tiene un final muy respetable, un final que de momento no entiendes, pero que luego bajo una mirada analítica, te revela muchísimo más de lo que la película inicialmente parecía contener; es un excelente intento de falso documental, bien logrado y al menos, con mejores fines.


La calidad de Con el diablo adentro no es mala, por el contrario, tiene buenas actuaciones y está bien filmada (pese a cierta escena que se ve muy obvio que la intención es enfocar plenamente algo que ha de sorprenderte luego), aquí el error es el final, que termina por dejar más cabos sueltos que otra cosa; si quieren iniciarse en el género, la recomiendo, es ligera, tiene sus partes impresionantes y esas cosas que te tienen en suspenso un rato, si son espectadores digamos nivel experto, mejor no pierdan su tiempo y sigan de frente, no hay nada qué ver aquí.