PRECAUCIÓN:
Esta es una de las pocas entradas en que me he sentido en la necesidad de mostrarles fotografías reales y sin censura... disculpen las molestias que esto pueda causarles.
Estás sentado en una fondita, comiéndote cualquier cosa, seguramente algún guisadito que te llamó la atención, te llevas la tortilla a la boca, ese rollito de maíz arenosito, caliente, y te bebes un trago de refresco, mientras miras agachado lo que va quedando en el plato... entonces escuchas un rafagazo, una serie de tronidos que más parecen "palomitas" que otra cosa, te vuelves mascando lento y calmo la mordida que le diste al taco y alcanzas a distinguir las camionetas a gran velocidad que pasan por la calle a tu espalda; te levantas como pasmado, poco a poco mirándolas pasar, oyes nuevos tronidos pero no captas lo que son hasta que ves a la gente tirarse al piso, hasta que salta un pedazo de concreto del muro del otro lado de la calle, hasta que te vuelves con las manos levantadas y se te sale la comida de la boca, porque te entró una bala por la espalda... y sólo se te ocurre mirar el plato, mirar el plato que te costó treinta y cinco pesos junto con el chesco, y a lo mejor ya no te vas a acabar.





