
Aquí seguimos, hablemos de este anime genial en nuestro previo del mes del Pride, porque sí, #LoveIsLove y tenemos que hablar de ello... vamos directo al capítulo ahora que junio está encima:
Vamos al segundo capítulo, pero antes un par de datos técnicos: Kannazuki no miko, es un manga Shonen, Yuri, que vio la luz en 2004, mismo año en que apareció el anime, escrito e ilustrado por Kaishakunin, con elementos del clásico maho shojo y del mecha, es una trama para gustos de chicos y claro, de chicas, con dos volúmenes el manga y doce capítulos el anime, es cosa linda de ver; hablamos pues de lo que es el anime, que nos atañe ahora, porque el manga no ha caído en mis manos... pero pronto... ¡pronto! MUAJAJAJAJA... ¡al capítulo mis amigos!
Amo tu pelo, esos sedosos mechones
que danzan en el viento.
Estamos en una aparente calma, dolida y llena de escombros, donde vemos los estragos dejados por el sol negro que tiñó el cumpleaños de Chikane y de Himeko de muerte y destrucción, dejando la aldea hecha pedazos como producto de la batalla, así como a Souma hundido en un conflicto muy fuerte; creo que de este inicio de capítulo lo más interesante es Chikane bañándose con agua helada durante la noche mientras piensa en Himeko y se disculpa constantemente, así, muy dramático y todo… y así conocemos el nombre del capítulo “Eclipsando el sol y la luna”, que ya medio nos va diciendo para dónde va la cosa.
Aunque al despertar Himeko se acuerda perfecto del asunto del beso, no se atreve a decírselo a Chikane, quizá por miedo a que lo tome a mal, ambas chicas están metidas bajo la protección del sacerdote con quien Souma vive y lentamente el asunto del beso que Himeko recuerda perfecto, le tortura, así que se convence de que es más bien un sueño, sólo para mantenerse tranquila y por qué no decirlo, cuerda. Pero vamos, que esto es sólo introducción para que conozcamos la leyenda que nos trae a estas dos y a Souma al plato: