Pues resulta que me puse a mirar un rato por internet, de esas veces que anda una bobeando y me encontré algo que me parte el corazón cada que lo pienso; pues resulta que en China, en un centro comercial, se les ocurrió la brillante idea de ofrecerle a sus clientes la oportunidad única, de tomarse una fotografía con un oso polar. El problema es que Pizza, el oso polar que usan para ello, es seguramente, el "oso polar más triste el mundo".
Y sí, basta ver las fotografías del pobrecito animalito para compartir esa idea y entender, que sí, probablemente no haya otro oso polar en todo el globo (y probablemente ningún otro oso de cualquier otro tipo) que tenga más tristeza encima que este; basta verle el rostro, sí, su rostro indefenso y desconsolado, lo ojos caídos en una clara expresión de desconsuelo, es efectivamente un animal que sufre inconmesurablemente.