jueves, 15 de agosto de 2013

Obsesiones insanas... a la décima


Hace algunos días les reseñé una película que me llamó mucho la atención por "novedosa" o mejor dicho, porque no conozco ninguna con trama similar: The Human Centipede (First Secuence), película del 2010 y cuya reseña pueden leer acá; pues bien que de dicha cinta existe su secuela: The Human Centipede (Full Secuence), nada más para que se den una idea de la magnitud de esta película, resulta que a diferencia de la primera parte fue prohibida en Inglaterra y aprobada hasta tiempo después cuando se aceptó que se censuraran (cortándolos) determinados fragmentos de la cinta. Pues bien, que es esta precisamente la que hoy les voy a comentar y les advierto, que si para ver la primera parte me llevé mi tiempo, para esta... francamente no sé cómo he podido aguantarla.

La diferencia entre ambas películas es descomunal, de hecho si miran las etiquetas esta vez no les recomiendo del todo que la vean, creo que es de esas historias que hay que ver con ganas y con plena conciencia de lo que son, porque francamente, es cosa de mucho cuidado.


La trama es a primera vista sencilla, tenemos a un tipo con serios problemas mentales que tiene en manos la película que ya conocemos, es decir, la precuela de ésta; ahora bien, un enfermo mental, obsesivo, psicópata ve la película hasta saberla de memoria, copia los dibujos, los recrea en su mente, trabaja bajo presión, vive con su madre, sufrió violaciones siendo niño, vamos... estamos en una olla de presión que tiene dentro al perfecto homicida, un perfecto homicida que cuando ve su obra realizada, una monstruosa secuencia de cuerpos sangrantes y doloridos que se retuercen, llora de orgullo; pocas veces he visto películas tan inquietantes, pocas cintas me han impedido el quedarme sentada fija en mi silla, ésta causó que me removiera constantemente, que desviara la mirada y sí, que hiciera caso omiso de muchos detalles (y sí, esto significa que la película no me dejó ganas de hacerles una entrada más pormenorizada como en otras ocasiones, así que casi a ciegas, les recomiendo que la vean)


Hay partes que son demasiado gráficas, como la secuencia en que abre la rodilla de las víctimas para poder cortar los tendones y sí, vemos cómo mete sus dedos en la herida, saca el tendón, lo estira y lo corta con unas tijeras; en conclusión... vamos, ni siquiera sé si eso es medicamente posible, si al menos lo es físicamente y peor cómo toleré verlo, quizá ando sensible... logró impresionarme. Si a eso sumamos una curiosa secuencia con un bebé y además, un final muy... demasiado irrisible de lo inverosímil y de lo gore que es... yo sólo les recomiendo que si piensan verla, vayan preparados para lo que contiene.





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