Hacia finales del 2013 se dio a conocer una noticia por demás indignante, algunos nos limitamos a leerla y difundirla entre los amigos, otros tomaron medidas más precisas, como dejar de asistir al sitio en cuestión, lo interesante, es ver que pese a lo mucho que hablamos al respecto y lo mucho que nos indignamos de hechos de este tipo, estos no dejan de ocurrir; el suceso se generó en noviembre y tiene que ver con la desafortunada postura en una cafetería y pastelería de Chiapas, donde se "reservaron el derecho" de admisión y echaron a una joven indígena que entró a sus instalaciones, usando como argumento el que se trataba de una vendedora ambulante, ya saben, estas que, enfundadas en sus trajes típicos, nos abordan en los cafés o en las calles concurridas del centro de nuestras ciudades.
