Ustedes saben que me gusta mucho el cine de terror, es de mis válvulas favoritas de escape, si me siento deprimida o si me siento enojada o ansiosa, veo películas de horror, porque me son relajantes; el año que acaba de terminar fue un año muy complicado para mí, emocionalmente he estado en un sube y baja tremendo, entre la salud de mis abuelos y mi estado psíquico... sumado a la saturación de trabajo (en la Oficina, en la Universidad como Coordinadora y en la Prepa como docente), pues necesito mucho el desahogarme, así que entre series y películas, tengo algunas cosas que comentar. La de hoy, es esta... basurita que merece una pocas líneas, sólo para que se piensen el pasar por ahí y verla.
Interesante... primero que nada el comienzo de la película es bastante convincente, tiene la dosis de hechos reales y de típico terror farandulero que se necesita para hacer de la historia un hit absoluto, cuando se apela a la consciencia religiosa de las personas se logra empatizar de inmediato, más aún si hablamos de la cuestión demoníaca y de una fuerza más allá de lo humano que nos orienta y lleva hacia la destrucción, nada más seductor ni más aterrorizante que saber que puedes perderte por una potencia que no es de este mundo, que pervierte, convierte y maltrecha; así que de primer momento, la película comienza bastante bien y es, sí, muy llamativa y convincente.
Pero tenemos un problema, uno grave, y es el título que le dieron en español "Exorcismo en el Vaticano", cuando en inglés el nombre es "The Vatican Tapes" y... bueno, eso explica porque mientras muchos esperaban encontrarse con una cinta ambientada en Roma, nos encontramos con otra cosa, muy diferente; datos técnicos primero:

Pero tenemos un problema, uno grave, y es el título que le dieron en español "Exorcismo en el Vaticano", cuando en inglés el nombre es "The Vatican Tapes" y... bueno, eso explica porque mientras muchos esperaban encontrarse con una cinta ambientada en Roma, nos encontramos con otra cosa, muy diferente; datos técnicos primero: