sábado, 10 de marzo de 2018

México de Oro: La Tercera Palabra





"Harás de tu hijo un animal salvaje
Sí, pero un animal feliz"


Esta es la primera de una serie de reseñas que iré elaborando sobre películas del cine nacional, pero no del actual que debo confesar me gusta demasiado poco, sino películas de la época dorada del cine nacional, estoy hablando de los años bonitos de Pedro Infante, María Felix, los hermanos Soler y Sara García, eso era buen cine; pero como para poder empezar hay que hacerlo con mucha fuerza, he decidido que nos fijemos antes que nada en mi película favorita de esta época, ni más ni menos que La Tercera Palabra.

Basada en una película argentina de Alejandro Casona, la película es dirigida por Julián Soler, que también fuera actor y protagonizada por Marga López y Pedro Infante, fue filmada en 1955, por lo que la vamos a encontrar en rotundo blanco y negro; además de los dos ya mencionados, el elenco se completa con la grandiosa Sara García y con Prudencia Griffel, Rodolfo Landa y también Miguel Ángel Ferriz padre. La película tiene música de Manuel Esperón y Felipe Bermejo, sonando aquel encantador:

"Yo soy quien soy y no me parezco a nadien, me cuadra el campo..."


Cuando uno empieza a ver esta película no sabe mucho que esperar, si no la han visto, será glorioso que tengan esa emoción de verla por primera vez, porque como yo la vengo viendo desde que tengo memoria, no recuerdo para nada la primera vez que la vi, aunque sí la primera que entendí el sentido de ella; la historia es simple o eso parece, pero es hermosa, aunque mi madre se regocije en burlarse de que me guste tanto e insista en que es medio exagerada, ¡no importa!, vean no más:

Margarita es una maestra a la que contratan para viajar a una hacienda y educar en ella a un niño que no va a la escuela, cuando por fin llega al lugar, le salen con que en realidad Pablito no es un niño, sino un hombre adulto que vive en el bosque a merced del clima y la vida salvaje, y que tiene que educarlo porque parientes sin escrúpulos le quieren despojar de todo lo que tiene blandiendo la bandera de que es un ignorante que además está loco; Pablo, interpretado por Pedro Infante, es vivaz, apasionado, desenfrenado, hombre macho tradicional que arrea ganado, caza animales y monta a caballo a pelo. Margarita, a quien trae a la vida Marga López, es fuerte y decidida, en el fondo también apasionada y eso hace que se gane pronto la confianza y el respeto de Pablo.

Hay que decirlo, acá lo impresionante es la franqueza de Pablo, su inocencia de hombre maduro, al mismo tiempo que su comprensión exacerbada de todo lo que lo rodea, de la naturaleza y la vida; Pablo le dice a Marga que sólo conoce dos cosas, las que más vio en la montaña, las más importantes y que su padre le hizo más entender: La Muerte y Dios. Marga educa a Pablo y convive con él, llegando a enamorarse perdidamente de él, y logrando que la emoción sea recíproca.

No voy a contarles el final, deben verlo, es hermoso, pero sí hablaré de algunas otras cosas; Marga rechaza por ejemplo que Pablo la invite a nadar cuando se da cuenta que está desnudo, pero la respuesta de él sobre la moral, el pecado y lo que está mal, lo deja a uno sorprendido; Pablo y la lectura de poesía es hermoso, el cómo se interpreta la naturaleza y el nexo que crece entre ambos. La fotografía se lleva aplausos y todas las locaciones son bellísimas, además vemos al guapote de Pedro y a Marga con toda esa solemnidad que la caracteriza.


Entre los diálogos tan poéticos y profundos, así como las escenas cuidadas y bien pensadas, hay que decirlo, hay en la historia mucha metáfora (ni qué decir de la del circo romano), una poética muy profunda donde los personajes parecen como sacados de un libro y puestos en la pantalla donde fluyen con cierto embeleso y hasta un aire arrobador... una verdadera belleza.

No diré mucho más, quiero que la vean, que se enamoren de Pablo y de la idea de su padre, que conozcan que es verdad... a veces ignorar enseña tanto y vivir lejos de la falsa sociedad, de la inmundicia de los avaros y ambiciosos es mejor... el bosque, la naturaleza es lo que más debemos explotar... y anhelar.

Véanla, yo le doy un prodigioso 9.9... y espero que vengan y me digan si les gusta o no. Disfrútenla.

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