martes, 4 de noviembre de 2014

¡¡Eres malo, número nueve!!


Qué puedo decir, soy una fan de la comedia romántica, me siento a mirar "La boda de mi mejor amigo" y aunque me sepa los diálogos de memoria me sigo riendo a pierna suelta con las mismas escenas una y otra vez; pues bien, como sabrán, además de eso, ando viéndome la tercera temporada de GoT, que a mi gusto, es lo mejor de lo mejor en series hasta ahora, así me puse a investigar un poco a Lena Headey que se ha venido llevando los últimos capítulos que he visto con su interpretación de Cersei Lannister, así me enteré que tiene otras buenas películas que vale la pena ver. Pero la que más me llamó la atención y que me hizo buscarla de inmediato es esta de las que les traigo la recomendación en turno:

Imagine me & you, es una historia que puede escamar a algunos, enternecer a otros, divertir a los más y dejar con buen sabor de boca; pese a que las actuaciones no son de lo más geniales en leves momentos (las dos actrices le batallan un poco en una escena en particular), la película está súper bien hecha. La cinta es de 2005, protagonizada como ya dije por Lena y por Piper Perabo (a quien pueden ubicar por Coyote Ugly por ejemplo o por aquella genialidad de El gran truco), dirigida por Ol Parker y de nombre Rosas rojas en España, tiene por temática central la cuestión del "click".

¿Qué es el click?


Ah, pues el Click es una cosa muy mona y muy linda, parece ser que por algunos sitios de Europa (Francia, según escuché por ahí), se le llama Click a lo que muchos conocemos como el amor a primera vista, ese momento en que vez a alguien y ¡zaz!, te conquista, ambos quedan prendados, no hay nada qué hacer, es como caer víctima del flechazo del amor; la trama es más problemática que simple y precisamente eso es lo que hace de la película una comedia de enredos de lo más adorable.

Rachel (Perabo) es una joven que va camino a su boda, nos situamos en el momento previo a que contraiga nupcias con su mejor amigo y novio de muchos años Heck, la boda pinta para ser una verdadera monada y mientras la novia hace su recorrido rumbo al altar, vemos cómo se van ultimando algunos de los detalles, entre ellos el acomodo de las flores por parte de una seria y antisocial florista, Luce; finalmente vemos a Rachel caminando hacia el altar, donde un feliz y emocionado Heck le espera, mas un instante antes de arribar a su sitio, Rachel vuelve la mirada hacia un costado, encontrándose cara a cara con Luce. Ahí se da el click.


Bastante sacada de onda y sobre todo, sorprendida, Rachel sigue con su día, termina su boda, va a su recepción, tiene un nuevo encuentro con Luce quien la libera de un curioso tropezón con su anillo de bodas y la cosa no pasa a más; pero Rachel no queda tranquila, los días siguen pasando y pronto se descubre pensando más en Luce, buscando encontrarse con ella y generar un acercamiento. De esta forma se desatan los enredos, pronto Rachel está buscando que Luce se vuelva novia del mejor amigo de Heck, quien además de un mujeriego insoportable, resulta volverse de alguna forma un confidente más de Luce cuando esta le confiesa a Heck que es lesbiana; para estas alturas, Luce ya está que rebota por Rachel, sin que esta última lo sepa a ciencia cierta (y sin admitir que ella también está cayendo de manitas por Luce)

El enredo se vuelve catastrófico cuando al mismo tiempo que Rachel empieza a caer en cuenta de sus verdaderos sentimiento, Heck detecta su lejanía y se esfuerza por recuperarla; ¿podrá Heck conservar el amor de Rachel y ser el felices por siempre?, ¿Luce revelará sus verdaderos sentimientos y logrará conquistar a la tradicional y seria Rachel?

Estamos ante una historia que más allá de quedarse en la superficialidad del conflicto emocional y de estándares sexuales, toca las venas más importantes de una sociedad propensa al cambio: la aceptación de la propia identidad, el definirse sexualmente y saber cuál felicidad es la importante: la de las apariencias o la de uno mismo. En Rachel y Luce, así como en Heck y en Cooper, podemos encontrar personajes del día a día: la novia emocionada con su sueño rosado en que el príncipe azul ofrece estabilidad y confort, así como un amor tranquilo y dulce, la mujer que lucha contra el exterior en aras de defender su integridad, sus deseos y preferencias; el hombre que quiere un amor tranquilo, pausado, de cotidianidad y rutinas, donde lo normal es su máximo y no hay necesidad de excentricidad o aventuras, y el hombre desesperado por poseer, por atraer, porque está lleno de deseos insatisfechos y que ve todo, absolutamente todo como un juego.


Definitivamente, es esta una película de apertura social, de visión de la sexualidad y la diversidad en ella como un trozo también de la normalidad; lo normal no es sólo la heterosexualidad. 

La normalidad es la diversidad.


Si quieres ver una buena comedia romántica, divertirte un poquito y ver una historia poco común, definitivamente es esta la que tienes que ver... y el final, ¡¡De los mejores!!... y cuando vean la cinta, sabrán porqué el título de esta nota... y van a querer gritar lo mismo XD

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